Una vez más cae acribillado por las balas de malandrines, un joven policía municipal, mientras SEDENA nos limita con el armamento y cartuchos, estos desgraciados usan armas automáticas con cargadores de más de 100 cartuchos y para colmo usan chalecos superiores a los que portan estos valientes muchachos, esta desgracia se debe responsabilizar a la burocracia y al ejercito. Malditos todos ellos.